Quiero agradecer el favor que me ha concedido Amparo Portilla.
En mi trabajo contraté a una persona para hacer una sustitución por baja maternal. Estaba muy contenta y se quería quedar; como no podía ser me pedía que le encontrara un trabajo parecido, porque además necesitaba trabajar, está pasando una situación familiar difícil, separada del marido y con hijos a su cargo. Yo buscaba pero no encontraba nada.
Empecé a rezarle a Amparo para que encontrara una solución a este asunto, pues me preocupaba. Una semana antes de finalizarle el contrato, le ofrecieron un trabajo similar al que hacía y la eligieron, entre otras candidatas, por haber trabajado conmigo.
M.D.R. - MADRID - 17.2.2001