Vivía en una habitación de un piso realquilada, con nueve personas más, en unas condiciones muy incómodas, pensaba que quería llevar una vida más ordenada, y empecé a buscar un piso de alquiler, para irme con mi hermano, su mujer y mi sobrino. Lo buscaba en Leganés, y cada vez que veía "se alquila", llamaba y al notar que era extranjera me decían que no, que los extranjeros no les interesaban, porque les traían muchos problemas. Así me pasó varias veces. Le pedí ayuda a una compañera de trabajo española para que llamara ella, pero cuando le pedían datos y decía que era para una ucraniana, decían que no. Ta estaba desesperada. Esta compañera me dio una estampa de Amparo, y me dijo que le rezara, y le recé, ella también lo estaba haciendo, para conseguir que me alquilaran una casa, me urgía.
Vi otra casa de alquiler llamé y me citó la dueña, pero me dijo que ella en realidad quería vender la casa y tenía citadas a unas personas para vendérsela.
Cuando llegó el día no se presentaron los compradores, y me la ha alquilado a mi. La misma dueña me decía, "no comprendo como si yo quería vender la casa han sucedido cosas de tal manera que te la he alquilado a ti".
Yo también estoy sorprendida. Se que es por lo que le recé a Amparo.
TAÑA NAHORNA - MADRID - 8.12.2001